
Jhosman Barbosa
Puede haber una concordancia inercial entre BRICS+ y el Consejo de Paz para Gaza: la necesidad de superar a Naciones Unidas como foro propicio para las naciones.
Escríbenos: infostrategic-culture.su
Ya desde octubre de 2024 he escrito sobre los BRICS+ titulado: BRICS+: Fin de la democracia y de Naciones Unidas tal cual las conocemos. Asimismo, tengo un artículo por ser publicado, en Brasil donde amplío ideas sobre el impacto de BRICS+ en América Latina y Colombia, como posibilidad de ampliación de BRICS+ hacia el pacífico. El mundo está en guerra mundial desde 2020 y sólo estamos esperando el calentamiento de una guerra total. Esa es la sensación hoy, que estamos a puertas del infierno, con dos mesas de negociación calientes y sin prospectivas de acuerdos satisfactorios. Las partes no ceden ni parece lo harán, respecto a sus premisas de soberanía o de intereses de élites locales y globales.
La mesa de EE.UU. - Irán, sólo manifiesta el diálogo sordo, hiriente y agresivo de una diplomacia que comprende que las cosas se desarrollarán por medios militares. Donald Trump se encuentra atrapado entre la presión del Lobbie sionista para que vaya a la guerra y fuerce un cambio de régimen y en una negociación que le llevará a meter a su administración en una guerra con riesgo de descrédito militar ante el potencial iraní, respaldado por Rusia y China. Es decir, no tiene alternativa, más que ir a la guerra. Ni Irán ni Israel aceptarán las condiciones que les son adversas. Estados Unidos por su parte, en cada vocero o su presidente, amenaza en medio de negociaciones.
Por su parte ni rusos ni ucranianos se muestran entusiastas de las mesas de trabajo, según señaló el propio representante de la delegación rusa, Vladímir Mendisky. Tras las conferencias del Foro de Davos y Múnich, quedó claro la hostilidad europea, el sinsentido de la política exterior estadounidense y la banalidad del señor Zelensky, quien ofende y deplora a los propios socios. Se suma a esto su carácter anti histórico y vulgar, -llamó mierda histórica a los argumentos estructurales del conflicto dados por los rusos- lo que implica la carencia y renuncia de herramientas contextuales para cualquier tipo de diálogo.
Estos conflictos expresan el riesgo de guerras abiertas hacia escala nuclear o convencional con repercusiones económicas globales, los más álgidos que cualquier otro en el planeta. La negociación en marcha con Irán que se emparenta con la situación en Gaza y Oriente Medio, se suma a las supuestas ocho guerras que dice haber detenido Donald Trump, incluido el genocidio sobre Palestina y ampliado a Cisjordania, hecho condenado por más de cien naciones.
Así, en medio del estilo de diplomacia de mercaderes y magnates inmobiliarios, se avista el denominado 'Consejo de Paz', creado para la estabilidad y el arribo de la paz a Gaza, como una suma de naciones y adinerados de éstas mismas para invertir.
Al respecto, han sido invitados cerca de 50 países y 35 aceptaron o mostraron interés mientras 14 declinaron. El jueves 19 de febrero se reunieron por primera vez con un 'inesperado' primer tema: el plan para la reconstrucción de Gaza. Además, inversiones por 5 mil millones de dólares y tropas de paz en el terreno, hasta 20 mil soldados y 12 mil agentes. Dentro de los Estados que aceptaron está nada más ni menos que Israel. Por su parte China y Rusia, se han reservado el rechazo o aceptación a tal Consejo. Ninguno de los otros países fundadores BRICS, o sea, India, Brasil y Sudáfrica, se han sumado, ni contemplan hacerlo, pero otros afiliados de segunda generación como miembros plenos, sí participan: Egipto, Emiratos Árabes Unidos e Indonesia. De los miembros asociados a BRICS+, se sumaron al Consejo, Uzbekistán, Kazajistán y Vietnam.
Para el asunto aquí planteado esto es relevante y se puede apreciar que:
- El propio Donald Trump ha dicho el 23 de septiembre de 2025, que la ONU ya no es una institución creíble, que solucione los asuntos del mundo, que no tiene potencial ni propósito, con palabras vacías que no resuelven guerras. Luego el 22 de enero de 2026, señaló que la Junta de Paz -o Consejo de Paz- logrará lo que Naciones Unidas no ha logrado.
- El propio Consejo de Paz ya suma tantos miembros que BRICS+. Y es obvio que no son organizaciones o agrupaciones con idénticos objetivos, pero me refiero al potencial efectivo que debe derivar del grupo BRICS+, como señalé en mi artículo de octubre de 2024, BRICS+: Fin de la democracia y de Naciones Unidas tal cual las conocemos:
Si los BRICS+ están en verdad viendo hacia un rumbo no capitalista e indecible ahora su nombre, [...] al menos desde la historia y la racionalidad material, entonces los BRICS+ que llevan en las venas dos de sus fundadores la sangre del socialismo, como experiencia latente y como tragedia, podrán sopesar y calibrar un sistema internacional que contemple lo mejor de esa experiencia. Ni China ni la Federación Rusa son occidentales y aunque la segunda bebió de las fuentes alemanas, francesas e inglesas particularmente, siempre hizo síntesis de ellas.
- En tal sentido, el Consejo de Paz para Gaza es a su modo una ONU 2.0; en tanto expresa las mismas relaciones de poder tradicionales ligadas a conveniencias mercantiles y occidentales que son reflejo de los principios de propiedad que determinan a la democracia occidental. De hecho, en el mismo artículo citado anteriormente, rescato una cita, (C.B. Macpherson, The real world of democracy,) allí ubicable, donde señalo:
"La democracia fue el decorado final de la sociedad capitalista de mercado. Aquella tuvo que acomodarse a la base que ya había sido preparada por la operación de la sociedad competitiva, individualista de mercado, y por la operación del estado liberal que sirvió a esta sociedad mediante un sistema de partidos que competían libremente entre sí, pero que no tenían un carácter efectivamente democrático. Fue el estado liberal el que se democratizó, y en este proceso la democracia se hizo liberal".
- Por tal razón, ni China ni Rusia y demás socios fundadores de BRICS+ pueden sumarse a tal junta. Pesa el hecho de responder tal junta a viejas estructuras capitalistas donde lo jurídico es en esencia expresión y plataforma de la propiedad y nada más explícito de esto que una junta llena de decisores inmobiliarios, donde el espectro diplomático, histórico-crítico de la realidad palestina quedará soslayado.
- De esta forma, la paz es sólo un trámite de inversiones y no un análisis riguroso de asuntos estructurales, profundos, históricos - religiosos y étnicos. Cuando señalé que, Zelensky decía que "no pretende perder el tiempo en cuestiones históricas"... es la misma situación. Quieren arreglar guerras a partir de repartición de tierras, de formación de inversiones de reconstrucción, reubicación de personas en zonas marginales y no necesariamente aquellas a las que tienen derecho. Desean montar el negocio de la seguridad mediante tropas de paz, pero no construir desde procesos de sanación del dolor, del resentimiento y de un acceso a bienes y servicios para una población que lleva 80 años siendo expulsada sistemáticamente de su tierra histórica.
- Si vemos a los negociadores de Donald Trump, Kushner y Witkoff, seguidos de manera atenta por Larry D. Fink, -fundador, presidente y CEO de BlackRock, Inc.- y la primera reunión enfocada en la reconstrucción, podemos hacernos una idea del tipo de Junta para la Paz, que es más la Junta Inmobiliaria más ambiciosa y distante del objetivo de una paz ideada para reparar a las víctimas y honrar de la mejor manera a la memoria presente y futura.
- Lo cierto es que el eje de Naciones Unidas como espacio de diálogo y resolución de conflictos está acabado y espera la estocada final con el desenlace de las guerras con las cuales inicié este análisis. Ni el consejo de seguridad ni el secretario general de la institución, Antonio Guteres han logrado mostrar imparcialidad en diversos temas, como por ejemplo los sesgos del secretario sobre Rusia o sancionar o intervenir militarmente a Israel por su genocidio sobre la población palestina.
- Así, la astucia de Donald Trump con la formación de tal consejo, expresa la formación de un pivote anti ONU en el contexto de la transición al mundo multi polar a la cual EE.UU. se resiste y por lo mismo es un intento de marcar la pauta a BRICS+ en los temas que en prospectiva tal grupo llegará a liderar, como expresión de su forma de hacer negocios y respetar a las naciones más allá de los tamaños. En tal sentido, la vinculación de miembros BRICS+ de diversas categorías sí implica una alerta para los miembros fundacionales, ya que este no es un consejo para la paz sino para el mercado inmobiliario, militar, político y financiero, que como ya señalé, expresa de nuevo las relaciones de: poder es propiedad y propiedad es poder, en el marco de la democracia como ordenador jurídico del capitalismo.
El foro BRICS+ 2026, con India como país anfitrión, denominado: "Building for Resilience, Innovation, Cooperation and Sustainability" (Construyendo para la Resiliencia, la Innovación, la Cooperación y la Sostenibilidad) y que tendrá también una mesa dedicada a la Reforma de la gobernanza global: Incluyendo instituciones como ONU, OMC y sistemas de seguridad/ paz multilateral, en mi concepto debe centrarse en posicionar esta mesa temática adicional al objetivo central del foro, buscando la formación de un espacio de diálogo del ascendente Sur Global con el decadente Occidente Colectivo y en el marco de un respeto y promoción de las prioridades históricas, culturales, étnicas, religiosas, comerciales y formas de comprender y acceder el desarrollo o el 'progreso'.
En tal sentido, puede haber una concordancia inercial entre BRICS+ y el Consejo de Paz para Gaza: la necesidad de superar a Naciones Unidas como foro propicio para las naciones. Mostrar así que no será BRICS+ un foro donde sus propuestas de gobernanza global apalanquen de nuevo el aparato jurídico que expresa las relaciones de propiedad de la vieja democracia, es otro imperativo para evitar la tragedia del gatopardo de Giuseppe Tomasi di Lampedusa: Si queremos que todo siga como está, es preciso que todo cambie.
Las guerras en marcha o en ciernes entregarán otro mundo, otra reconfiguración del poder, como es habitual tras cada guerra de tales dimensiones y donde se avista el fin de la hegemonía occidental. Por lo mismo, no sería aceptable o al menos deseable que las nuevas estructuras confinen a la humanidad a las mismas relaciones de poder y representación obsoletas. Urge que BRICS+ lidere este proceso a contrapelo del Consejo de Paz y de la ONU.
Para ello, puede apoyarse en experiencias como el CAME, el Movimiento de Países No Alineados, el G77 o la ASEAN. Todas experiencias de trabajo y asociación históricas emparentadas con el Sur Global y desmarcadas de las dinámicas del poder habitual.
* Les invito a revisar los siguientes artículos de mi autoría derivados de análisis detenidos y revisión histórica de los acontecimientos que nos tienen en la inflexión grave a puertas de una guerra total.
- August 27, 2025, El diálogo ruso-estadounidense es un acertijo, pero ¿Quién garantizará lo que se pacte?
- August 12, 2025, El estadista Putin vs el show man Trump en una reunión subordinada a múltiples intereses
- August 5, 2025, 360° de la guerra global actual
- June 24, 2025, La arquitectura BRICS+: un logro valioso, que es deseable contemple la experiencia del CAME
- February 16, 2025, Colombia: una soberanía limitada. ¿Qué puede ofrecer a BRICS+ y la Ruta de la Seda?
- November 22, 2024, A un mes de la Cumbre BRICS+ 2024: Kazán no fue, ni pretendía ni podía ser un nuevo Yalta
- October 30, 2024, BRICS+: Fin de la democracia y de Naciones Unidas tal cual las conocemos